̶N̶o̶ ̶ Sí me da la vida
Hace poco más de un mes que me mudé. Me considero una persona que se encariña mucho de las cosas, aunque bueno, yo creo que es normal que a las chicas nos de pena cuando perdemos una goma del pelo, ¿no?. Desde el día que nací estuve viviendo en un pueblo en el que dejé gran parte de mi vida, mi colegio de siempre, las calles por las que iba a dar una vuelta con mis amigas, el polideportivo en el que hacía gimnasia rítmica, el campo por el que paseaba con mi familia y mi perra. A todo eso le tuve que decir adiós, meter mis 13 años de vida y toda mi infancia en esa casa, en unas cajas y mudarme a un nuevo lugar. Después de eso comencé una nueva etapa, mi adolescencia, en otra casa.
A todo este nuevo cambio de etapa, el inicio en la universidad, la mayoría de edad… se le suma otra mudanza, dejar otra gran etapa de mi vida atrás, otra vez. Lo he pasado mal, realmente mal, pero también tengo ganas de ver cómo me va en esta nueva “vida”. Me va a ayudar a ser más independiente, aunque va a ser inevitable tener esos momentos de no poder más y solo necesitar llorar apoyada en el hombro de mis padres.
Creo que estos grandes cambios de etapa son los que, en parte, me han hecho ser quien soy ahora. Me han vuelto una persona más autónoma, organizada, trabajadora, responsable. Sin embargo, hay momentos en los que veo que no puedo más; se me acumulan tantas cosas que tengo que hacer que no sé ni por dónde empezar, no me da la vida.
Hay momentos en los que es normal sentirse saturado por todos las tareas que hay que hacer, por todo lo que tenemos que estudiar. Incluso a veces no es solo por toda esa suma de trabajos, sino que también se le añade el componente emocional, porque cuando no estamos bien emocionalmente nuestra mente también se bloquea; nos cuesta concentrarnos o incluso ni siquiera somos capaces de dar el primer paso para empezar a estudiar.
No obstante, por muy estresados que estemos, es fundamental intentar avanzar, aunque sea poco a poco. No hace falta que sea todo perfecto ni de golpe, pero sí intentar dar, aunque sea, un pequeño paso.
Precisamente por eso he querido dedicar esta entrada a compartir distintas técnicas y estrategias de estudio que pueden servir de apoyo en esos días en los que no tenemos ganas, falta motivación o no sabemos ni siquiera por dónde empezar. Porque a veces lo único que necesitamos es una guía sencilla que nos ayude a arrancar y volver a sentir que podemos con ello.
Técnica 1: La Técnica Pomodoro
Muy probablemente ya conoceréis esta técnica de estudio porque es muy reconocida y aplicada entre los estudiantes. Este método fue propuesto por Francesco Cirillo a finales del siglo XX y consiste en dividirse el tiempo de estudio en 4 ciclos de 25 minutos e intercalar, entre cada uno de estos períodos, descansos de 5 minutos. Para que esto funcione mejor, se debería usar un cronómetro para ir midiendo el tiempo. Aquí un vídeo que lo explica más detallado: https://youtu.be/BzvPpiy4WNw?si=N_gIwB7DP8_8L6K_
Un estudio realizado en la Universidad de La Coruña nos explica cómo se aplicó este método a una clase de Fisioterapia durante sesiones magistrales (que duran 150 minutos). Al final de esta investigación, los resultados mostraron que el 73% de los alumnos estaban satisfechos con la aplicación de la Técnica Pomodoro y que, el 64% lo había puntuado entre el 7 y el 9 en una escala del 1-10.
Referencia: Carballa, R., & Chao Fernández, R. (2020). Contextos universitarios transformadores: boas prácticas no marco dos GID (Actas de las IV Xornadas de Innovación Docente, pp. 43-56). Universidade da Coruña, Servizo de Publicacións. https://hdl.handle.net/2183/25074
Por lo tanto, se entiende que esta estrategia de estudio, por lo general, puede resultar útil cuando tenemos que estudiar mucho contenido durante mucho tiempo, ya que puede ayudar a reducir la procrastinación y, al dividir ese periodo de tiempo en pequeñas franjas, se te puede hacer mucho menos pesado el estudio.
Técnica 2: La Repetición Espaciada
Esta técnica consiste en estudiar un mismo contenido en distintos momentos distribuidos en el tiempo, en lugar de concentrarlo todo en una sola sesión. Es decir, si te tienes que estudiar un tema de Historia, no te lo estudies todo un solo día. Divídetelo por fragmentos; cada día estudias un nuevo fragmento, pero repasando lo que te aprendiste el anterior día.
Esta técnica sirve para reforzar la Memoria a Largo Plazo, como podemos ver con “La curva del olvido” descrita por Herman Ebbinghaus en 1885, que pone en evidencia que, cuando no se revisa la información estudiada después de cierto tiempo, hay una gran pérdida en su retención. Cuando repasamos los contenidos en los momentos adecuados vamos afianzando esa información en nuestra memoria, con lo que podemos lograr que se acabe almacenando en la MLP.
Referencia: Bailera, M., Peña, B., Bailera, I., Zalba, B., Zabalza, I., Lisbona, P., & Pascual, S. (2022). Aplicación del método de repetición espaciada en el ámbito de la Ingeniería. En Libro de actas del VIII Congreso de Innovación Educativa y Docencia en Red (IN-RED 2022) (Valencia, 6–8 de julio de 2022). https://doi.org/10.4995/INRED2022.2022.15923
Técnica 3: Estrategias para organizar la agenda
La base de una buena rutina de estudio no está en hacer más horas, sino en saber organizarlas mejor. Eso nos permite repartir las tareas de forma equilibrada, evitar prisas de última hora y, sobre todo, sentir que tenemos el control de nuestro tiempo. Precisamente por eso, contar con un método de planificación claro puede marcar la diferencia. Tener una agenda bien organizada nos ayuda a recordar tareas y fechas importantes, pero también reduce la carga mental y nos da una guía concreta de por dónde empezar cada día.
Personalmente, a mi me sirve mucho planificarme todo lo que tengo que hacer con semanas de antelación. Es decir, si por ejemplo tengo un examen el 23 de marzo, me planifico las semanas de antes para ver cuánto tiempo me va a llevar hacer los apuntes y, una vez que ya los tengo todos, me organizo para ver cuánto voy a tardar en estudiármelo todo, dejándome los dos o tres días antes del examen libres, de tal manera que me de tiempo a estudiarme el temario y, los días de antes que me había dejado libres, solo tenga que repasarlo todo. Además, esto lo combino con “check-lists” para ver qué es lo que he podido hacer y qué no. Así, voy apuntándome trabajos, entregas, exámenes, etc. y me organizo lo que voy a tener que ir haciendo para poder llevarlo todo al día.
Ahora bien, es importante ser realistas y establecer objetivos de estudio que podamos cumplir, porque hay ocasiones en las que no nos da tiempo a hacer todo lo que nos habría gustado, cosa que es completamente normal, por lo que no nos podemos desanimar si un día no lo hacemos todo al pie de la letra.
Cerrar etapas y empezar cambios nuevos puede ser abrumador. Mudarse, empezar la universidad, asumir nuevas responsabilidades… todo eso pesa. Experiencias como estas pueden hacer que nos saturemos y pensamos que todo nos supera. Con todo el estrés, los trabajos y los días en los que parece no haber motivación, es importante entender que no tenemos que hacerlo todo perfecto, sino hacerlo posible. Así, organizarnos, dividir el tiempo o aplicar técnicas de estudio nos ayuda a tener un mayor rendimiento escolar, pero también nos demuestra que podemos ser capaces de continuar incluso cuando lo único que apetece es parar. También es necesario comprender que sentirte saturada no es sinónimo de ser débil, sino que nos estamos sobreexigiendo demasiado.
Estos cambios de etapa me han demostrado que, aunque en ocasiones pensara que no podía más, poco a poco, acababa siguiendo adelante y sacándolo todo, a mi manera.
Al final, resulta que sí que me daba la vida para todo y más.
Collage de imágenes realizado por Aitana Montalvillo



Para preparar la PAU hice una adaptación del método Pomodoro y me sirvió para evitar distracciones. Me parece una entrada muy interesante
ResponderEliminarMe parece crucial este tema, me encanta la organización y nunca me separo de mi agenda. Lo has explicado todo genial y pienso que nos ayudará a todas. Gracias Aitana.
ResponderEliminar